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Historia y negocio

El origen de ALR fue la International Foundation for Art Research (IFAR), una organización sin ánimo de lucro con sede en Nueva York. En un intento de detener el robo de obras de arte en el mundo, la IFAR estableció en 1976 un archivo de obras de arte robadas y comenzó a publicar la “Stolen Art Alert”.

Diez años después, la magnitud del problema quedó de manifiesto por el hecho de que la IFAR tenía más de 20.000 registros. Aunque la IFAR había tenido mucho éxito en el registro en detalle de las pérdidas, quedaba claro que las recuperaciones solamente se materializarían si dichos registros se informatizaban, la base de datos se ponía a disposición de las agencias legales internacionales y si se buscaba diligentemente en las subastas y ferias de arte públicas. Se necesitaron una inversión de capital importante y la constitución de una entidad corporativa.

ALR se constituyó por primera vez en Londres en 1991. Entre sus accionistas fundadores se encontraban empresas importantes pertenecientes a los sectores asegurador y artístico. Posteriormente, se abrieron sedes en Nueva York, Colonia, Ámsterdam y recientemente París con el fin de atender al cada vez mayor número de búsquedas realizadas en la base de datos.

ALR es en la actualidad la principal base de datos privada en el mundo que recoge obras de arte perdidas y robadas, antiguas y coleccionables. Su gama de servicios abarca el registro del artículo, servicios de búsqueda y recuperación para los coleccionistas, el negocio del arte, los aseguradores y las agencias legales internacionales. Estos servicios se prestan eficientemente mediante tecnología vanguardista y un equipo de historiadores del arte profesionales con una formación especial. El equipo global se ha creado deliberadamente para ofrecer los servicios en diferentes idiomas, así como para atender a diferentes especialidades (arte moderno, maestros antiguos, antigüedades).

Conceptualmente, el negocio tiene dos aspectos.

En primer lugar, fomentando el registro de todos los artículos de valor en la base de datos y también mediante la ampliación de las búsquedas de comprobación, ALR actúa como un importante elemento disuasorio contra el robo de obras de arte. Los criminales son conscientes en la actualidad del riesgo al que se enfrentan si intentan vender obras de arte robadas.  

En segundo lugar, prestando un servicio de debida diligencia a los vendedores de arte y también siendo el centro de atención mundial ante cualquier sospecha de propiedad ilegítima, ALR despliega un servicio de recuperación para devolver las obras de arte a sus propietarios legales. En los últimos años, el servicio se ha ampliado a la negociación de compensación de las víctimas de los robos de obras de arte y a la legitimización de la propiedad real.

La preeminencia de ALR en el área de obras de arte robadas ha permitido al negocio convertirse en el eje de la recuperación de más de De par le premier rang qu’elle occupe dans le domaine des objets d’art volés, ALR a su jouer un rôle clé dans la restitution de tels objets d’une valeur de plus de £160m ($320m, €230m) de artículos robados.

Entre las recuperaciones más destacadas de nuestra historia destacan: